Los aumentos se registran en
diversos productos de consumo popular lo que genera resignación y enojo entre
comerciantes en pequeño y consumidores
Economía| 08/01/2026 Ivette
Saldaña
Los comerciantes de pequeños
negocios advirtieron que desde el cierre del 2025 y a la fecha se observa una
cascada de incremento de precios que asfixia a las familias,
sobre todo son alzas en los alimentos, refrescos, cigarros, cárnicos,
bebidas azucaradas, entre otros de entre 20% y 30%.
Los aumentos se registran en
diversos productos de consumo popular lo que genera resignación y enojo entre
comerciantes en pequeño y consumidores, coincidieron los presidentes de ConComercioPequeño,
Gerardo Cleto López Becerra, y del Movimiento Nacional del
Contribuyente Social, Alberto Vargas Lucio.
Explicaron que esas alzas son
consecuencia del aumento al Impuesto Especial sobre Producción y
Servicios (IEPS) sobre bebidas azucaradas y a las gasolinas, lo que
genera un efecto en cadena.
Los más de 1.2 millones de
tiendas y miles de mercados municipales, enfrenta una creciente presión. Su
alta dependencia de productos como refrescos y cigarros —que representan cerca
del 60 % de sus ingresos— los vuelve vulnerables ante cambios fiscales y prácticas de mercado.
En un comunicado, dijeron que los
consumidores están optando por presentaciones más pequeñas o por promociones de
cadenas de autoservicio, lo que debilita aún más al comercio popular.
A ello se suma que el aumento
del IEPS al tabaco ha incentivado el contrabando, mientras que
la inflación en productos básicos supera ampliamente el incremento al salario
mínimo, reduciendo el poder adquisitivo y afectando tanto a comerciantes como a
consumidores.
Por ejemplo, “en colonias
populares de la Ciudad de México, el kilo de bistec de res ya se
vende entre 210 y 260 pesos, cuando a mediados del año pasado costaba alrededor
de 180 pesos; la pechuga de pollo pasó de 110 a 130 pesos por kilo”, dijo
Vargas Lucio.
Explicó que las carnicerías y
pollerías de negocios de barrio, mercados públicos y comercios familiares no
tienen margen para absorberlos, por lo que han tenido que ajustar los precios.
Dijo que el aumento a la gasolina
será de entre 24 y 26 centavos por litro, por lo que “es previsible que durante
2026 el precio de la gasolina Magna superará el tope de 25
pesos por litro que mantuvo durante el año pasado, lo cual provocará un efecto
dominó en el costo del transporte de pasajeros y mercancías”.
López Becerra añadió
que “una cajetilla de cigarros que en diciembre se comerciaba entre 80 y 86
pesos hoy supera los 100 pesos. Un refresco de 3 litros pasó de 45 pesos a 57
pesos”.
Explicó que “estos incrementos no
sólo afectan al consumidor final, sino que están estrangulando al comercio en
pequeño en estados de la República Mexicana de alta
marginalidad económica como Chiapas, Oaxaca o Veracruz,
ya que las tiendas de abarrotes y misceláneas dependen de estos productos de
alta rotación para sostener su operación diaria”.
Explicó que las carnicerías y
pollerías de negocios de barrio, mercados públicos y comercios familiares no
tienen margen para absorberlos, por lo que han tenido que ajustar los precios.
Dijo que el aumento a la gasolina
será de entre 24 y 26 centavos por litro, por lo que “es previsible que durante
2026 el precio de la gasolina Magna superará el tope de 25
pesos por litro que mantuvo durante el año pasado, lo cual provocará un efecto
dominó en el costo del transporte de pasajeros y mercancías”.
López Becerra añadió
que “una cajetilla de cigarros que en diciembre se comerciaba entre 80 y 86
pesos hoy supera los 100 pesos. Un refresco de 3 litros pasó de 45 pesos a 57
pesos”.
Explicó que “estos incrementos no
sólo afectan al consumidor final, sino que están estrangulando al comercio en
pequeño en estados de la República Mexicana de alta
marginalidad económica como Chiapas, Oaxaca o Veracruz,
ya que las tiendas de abarrotes y misceláneas dependen de estos productos de
alta rotación para sostener su operación diaria”.
Incrementa
entre 20% y 30% el precio alimentos, bebidas y misceláneos
