viernes, 13 de enero de 2017

Las personas que viven cerca del tráfico tienen un 7% más de riesgo de sufrir demencia



Un estudio señala a los contaminantes de los coches como presuntos culpables


En pleno debate politizado sobre el corte de tráfico en Madrid por la polución, un nuevo estudio científico asocia vivir cerca de una carretera transitada a un mayor riesgo de sufrir demencia. Este síndrome, que destruye la memoria y el pensamiento, es uno de los peores problemas de la salud pública mundial: es devastador para el paciente y para sus familiares. Más de 47 millones de personas sufren ya demencia en el planeta. Y la Organización Mundial de la Salud espera 135 millones de casos para 2050.

La contaminación de los coches podría ser una de las múltiples causas de esta epidemia global, según el nuevo estudio, encabezado por el investigador Hong Chen, de la agencia de salud pública de Ontario, la provincia más poblada de Canadá. Su trabajo ha analizado durante 10 años la salud de los 6,6 millones de personas que viven en el territorio, que incluye las ciudades de Toronto y Ottawa. Sus resultados, preocupantes aunque no son concluyentes, muestran que los ciudadanos que viven a menos de 50 metros de una carretera con tráfico presentan un 7% más de riesgo de sufrir demencia que los que viven a más de 300 metros.


“Nuestro estudio sugiere que las políticas efectivas para reducir la exposición a la contaminación del tráfico tienen un beneficio potencial para la prevención de la demencia”, explica el epidemiólogo Hong Chen

Los que tienen su vivienda a entre 50 y 100 metros de una vía transitada, alertan los autores, presentan un 4% más de riesgo. Y a entre 101 y 200 metros de distancia los científicos solo detectan un incremento del riesgo del 2%. “Nuestro estudio sugiere que las políticas que son efectivas para reducir la exposición a la contaminación del tráfico tienen un beneficio potencial para la prevención de la demencia”, explica Chen. Sus conclusiones se publican hoy en la revista médica The Lancet.

“Aunque el aumento del riesgo pueda parecer moderado, esto se traduce en que entre el 7% y el 11% de los casos de demencia en pacientes que viven cerca de carreteras principales son atribuibles a la exposición al tráfico”, alertan los autores, de Canadá y Estados Unidos.

El equipo de Chen no demuestra una relación de causa y efecto, pero señala con indicios robustos a un presunto culpable: la exposición a largo plazo a contaminantes producidos por las emisiones de los coches, como el dióxido de nitrógeno, que obligó la semana pasada a cortar el tráfico de Madrid, y las partículas finas en suspensión. Los autores también apuntan a otras sustancias tóxicas del tráfico, como las partículas ultrafinas y los metales pesados.

Los investigadores han intentado encontrar posibles variables de confusión, que hayan provocado un análisis incorrecto de los resultados, pero no las han hallado. Incluso introduciendo ajustes por las diferencias socioeconómicas por barrios, el riesgo de demencia sigue aumentando cerca de las carreteras. El equipo de Chen, sin embargo, no ha detectado una asociación entre el tráfico y otras dos enfermedades neurológicas: el párkinson y la esclerosis múltiple.


“Debemos poner en marcha medidas preventivas ahora”, apremia la neuropatóloga mexicana Lilian Calderón-Garcidueñas

“No podemos descartar la posibilidad de que el ruido pueda explicar parcialmente la asociación que hemos observado entre la exposición al tráfico y la demencia en Ontario”, añade Chen. Hace un año, otro estudio independiente en Alemania vinculó el ruido de los coches y la contaminación del aire con un deterioro cognitivo leve en las personas mayores más expuestas. En 2015, otro trabajo en Taiwán relacionó las partículas finas en suspensión con el alzhéimer.

“Debemos poner en marcha medidas preventivas ahora, en lugar de tener que reaccionar dentro de décadas”, apremia la neuropatóloga mexicana Lilian Calderón-Garcidueñas, de la Universidad de Montana (EE UU), en un comentario paralelo publicado en The Lancet. La contaminación del aire, influya o no en la demencia, provoca 30.000 muertes prematuras al año en España y 520.000 en el conjunto de la UE, según la Agencia Europea del Medio Ambiente.

“Este estudio ha identificado las carreteras y los contaminantes del tráfico como posible factor de riesgo para la demencia, un hallazgo que requerirá más investigación antes de extraer ninguna conclusión firme sobre el riesgo relativo de la contaminación del aire frente a otros factores de riesgo para sufrir demencia, como fumar, la falta de ejercicio o el sobrepeso”, ha afirmado al portal Science Media Centre el neurocientífico David Reynolds, jefe de investigación de Alzheimer's Research UK, una organización británica dedicada al estudio de la demencia.

domingo, 8 de enero de 2017

Crecen 147% las enfermedades laborales



En cuatro años los casos registrados por el IMSS pasaron de 4 mil 853 (2012) a 12 mil 9 (2015); la pérdida gradual de la capacidad auditiva es la principal afección que padecen los trabajadores de la República 


08/01/2017 06:02  David Vicenteño

Entre los años 2012 y 2105 el número de trabajadores afiliados al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) que reportaron una enfermedad laboral aumentó 147%, de acuerdo con el informe Memorias Estadísticas de ese organismo.

De esta forma, en 2012 se reportaron 4 mil 853 casos de “Enfermedades de trabajo, según naturaleza de la lesión”, las que pasaron a 6 mil 364 al año siguiente, luego fueron 8 mil 301 en 2014 y hubo un total de 12 mil 9 casos en 2015.

El informe establece que la hipoacusia, la pérdida gradual de la capacidad auditiva, es la principal enfermedad que afecta a la planta laboral del país, registrada ante el IMSS.

En este caso, durante el año 2015 se reportaron mil 790 casos de ese malestar, 14.9% del total de las enfermedades reportadas ese año.

Las dorsopatías, enfermedades no inflamatorias de la espalda, ocurrieron en mil 242 casos, 10.3% del total; mientras que las neumoconiosis, la inflamación del aparato respiratorio por polvos minerales o vegetales, se reportó en mil 106 trabajadores, equivalente a 9.2% del total de las enfermedades de 2015.

Otras enfermedades, como las relacionadas con el ojo y sus anexos, se reportaron en 933 casos; las intoxicaciones en 917, el síndrome del túnel carpiano, ese que se achaca al uso del mouse de las computadoras, se reportó en 540 ocasiones.

En ese año hubo 140 casos de trastornos mentales y del comportamiento, 39 de asma relacionada con la actividad laboral y 32 casos de lo que se denomina “cáncer ocupacional” en la lista de enfermedades laborales.

MODIFICAN TABLA DE ENFERMEDADES

Desde abril de 1970, hace ya casi 47 años, está vigente la Tabla de Enfermedades Laborales, integrada por un listado 161 padecimientos, la que será actualizada para pasar a 185, de acuerdo con la propuesta de la Comisión Consultiva Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo.

La Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) concluyó con la actualización de la lista en agosto del año pasado y procedió a enviarla a la Cámara de Diputados para su aprobación, y así se pueda proceder a los trámites para el pago de tratamientos y pensiones de quienes las padecen.

Para la actualización del nuevo listado se eliminaron 49 enfermedades, debido a que, en algunas de ellas, se detectó que eran síntomas de otros males y no propiamente un padecimiento.

Con el nuevo listado se agregaron 73 nuevas enfermedades, siendo el cáncer de origen laboral el malestar que registró el mayor número de incremento, al pasar de cuatro a 23 tipos diferentes.

En un hecho histórico, digno de ser destacado, se incorporó a la Ley Federal del Trabajo dos tablas importantísimas en materia de seguridad y salud en el campo laboral, la de Enfermedades de Trabajo y la de Evaluación de Incapacidades Permanentes, que datan del 1 de abril de 1970.

Es decir, estas tablas tenían 46 años y medio de vigencia y, por supuesto, ya estaban obsoletas, no acordes con la morbilidad y siniestralidad que se presenta en el ámbito laboral”, explicó Ignacio Rubí Salazar, subsecretario de Previsión Social de la STPS.

En la nueva lista, los males infecciosos y parasitarios tuvieron incremento de 21 a 40 tipo diferentes, mientras que las enfermedades del ojo pasaron de 19 a 29.

Las enfermedades del sistema osteomuscular y del tejido conjuntivo pasaron de seis a 14; mientras que las del sistema circulatorio, de la sangre y órganos hematopoyéticos aumentaron de una a cinco tipos diferentes.

En la misma cantidad aumentaron los males de endocrinología y genitourinarias, al pasar de una a seis tipos; las intoxicaciones aumentaron de 37 a 40 tipos.

Para el nuevo listado se integraron dos enfermedades del sistema digestivo que no estaban consideradas, y los trastornos mentales ocasionados por la actividad laboral pasaron de uno a tres tipos diferentes.

La STPS establece que las enfermedades de trabajo son resultado de la exposición de los empleados, por un lado, a tres tipos de agentes: físicos, químicos y biológicos; y, por otro, a dos factores de riesgo: sicosocial y ergonómico.

En el primer caso se considera que el trabajador está expuesto a altas temperaturas, al contacto o exhalación de sustancias químicas, o la existencia de bacterias en los espacios donde se desarrolla su empleo.

Mientras que el segundo caso, los empleados se exponen a intensas cargas de trabajo, a largas jornadas laborales, así como al uso continuo de máquinas, equipo o herramientas.

Destaco brevemente, cánceres de origen laboral, enfermedades derivadas de afectación de los trabajadores por factores de riesgo sicosocial, enfermedades derivadas de la exposición de los trabajadores a los factores de riesgo ergonómico.

Hemos mencionado estas enfermedades músculo-esqueléticas, que se derivan precisamente del desarrollo de actividades productivas bajo esquemas diferentes a los que tradicionalmente se venían realizando con la incorporación de maquinaria, equipo, herramienta que anteriormente no se utilizaba, y el ejemplo de esto es el túnel carpiano”, comentó el subsecretario Rubí Salazar.

Se explicó que el llamado estrés laboral tiene su origen en intensas cargas de trabajo, las largas jornadas laborales, acompañadas de gran esfuerzo mental y físico.

Este ambiente se ha detectado en entornos organizacionales inadecuados, tanto en oficinas, fábricas o el campo agrícola, y entre los factores de riesgo sicosocial se encuentran el estrés laboral y económico, así como las adicciones al alcohol, tabaco o drogas.

Otro tipo de enfermedades se generan debido al entorno de riesgo al que se expone el trabajador, por la misma naturaleza del empleo, con el uso de agentes químicos o biológicos.

Espacios en donde desarrollan su actividad productiva, en donde hay altísimas temperaturas, o en el caso a la exposición de agentes químicos, la exposición de los trabajadores a este tipo genera otro tipo de enfermedades del sistema respiratorio o cánceres.

De tipo biológico, por ejemplo, personas que trabajan en los sistemas de drenaje, donde una gran cantidad de bacterias se encuentran presentes, se exponen a enfermedades del sistema respiratorio o digestivo”, indicó Rubí Salazar.

COAHUILA, ENTIDAD ENFERMA

De acuerdo con la Memoria Estadística del IMSS 2015, de los 12 mil 9 casos de enfermedades reportadas ese año, 8 mil 113 correspondieron a hombres y 3 mil 896 a mujeres, registrados ante el organismo.

En el listado destaca Coahuila como la entidad con la tasa más alta de empleados que reportan una enfermedad, con 35.4 por cada 10 mil trabajadores.

Según las estadísticas, en esa entidad, del total de enfermedades reportadas en 2015, hubo un total de 2 mil 524 casos, 21% del total, de los cuales 2 mil 227 fueron hombres y 297 mujeres.

Le sigue en la lista el Estado de México, que se divide en zona Oriente y Poniente para cuestiones administrativas del IMSS, con un total de 961 casos, 647 hombres y 314 mujeres.

Siguen en la lista de más trabajadores que reportaron una enfermedad, Sonora con 749, 362 hombres y 387 mujeres; Jalisco con un total de 703 empleados enfermos, 390 hombres y 313 mujeres.

La Ciudad de México, dividida también, pero en zona Norte y Sur, reportó 440 trabajadores con un padecimiento en 2015: 240 hombres y 200 mujeres.

Donde más se trabaja

De acuerdo con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos México es el país miembro donde se trabaja más al año (dos mil 246 horas) y donde las personas se retiran a la edad más avanzada (73 años, en una nación cuyo promedio de vida es de 75).

La mayoría de las legislaciones mundiales estipulan que una persona debería laborar 40 horas a la semana como máximo, pero la nuestra establece 48 (sin contar tiempos extras), lo cual llega a generar afectaciones a nivel orgánico, sicológico e incluso social, pues el trabajo excesivo deteriora las relaciones familiares e interpersonales.

Así, si una persona labora 11 horas al día es dos veces más propensa a padecer depresión, y si lo hace durante 55 a la semana, su riesgo de sufrir un infarto es 33% mayor.

miércoles, 28 de diciembre de 2016

Tips para saber si tienes trastorno bipolar



  • El síntoma más común en el trastorno es la depresión

Actualmente no existe una cura pero muchas personas responden bien al tratamiento

CIUDAD DE MÉXICO (27/DIC/2016).- El trastorno bipolar es complicado de diagnosticar, por lo que en caso de tener alguna sospecha de padecerlo es importante ir con el médico, para que te realice los estudios correspondientes y descartarlo o tratar la enfermedad.

Una investigación llevada a cabo por la Clínica Mayo (EU) analizó 272 proteínas diferentes en la sangre de 288 pacientes (174 con trastorno bipolar y 141 individuos como grupo de control), identificó que 73 de las proteínas medidas difirieron entre los 4 grupos de estudio y 6 de ellas resultaron significativamente diferentes entre el trastorno bipolar y el grupo control.

“El potencial de tener una prueba biológica para ayudar a diagnosticar con precisión el trastorno bipolar establecería una gran paso en la práctica médica. Ayudaría a los médicos a elegir el tratamiento más adecuado para los individuos difíciles de diagnosticar”, explicó Mark Frye, líder del estudio.

Uno de los síntomas más severos que presentan los pacientes son las distintas etapas extremas que puede vivir el individuo con la enfermedad, ya que van desde las vertientes más altas, con episodios maníacos, a las más bajas con episodios de gran depresión.

Existen 4 formas en las que el trastorno bipolar puede presentarse:

Trastorno bipolar I: Episodios maníacos que duran al menos 1 semana o episodios depresivos a menudo de 2 semanas de duración.

Trastorno bipolar II: Episodios depresivos y episodios de hipomanía.

Trastorno bipolar III: Los síntomas no son específicos (hay síntomas bipolares, pero no se ajustan a los criterios anteriores).

Trastorno ciclotímico: Existen episodios de hipomanía y depresión leve durante al menos 2 años, pero sin cumplir los requisitos de los anteriores.

Actualmente no existe una cura para el trastorno bipolar, pero muchas personas responden bien al tratamiento indicado por su especialista.

martes, 20 de diciembre de 2016

México social: la epidemia de Obesidad


De acuerdo con el Inegi, entre 2006 y 2015 han fallecido un millón 716 mil 985 personas por cuatro causas directamente asociadas a la obesidad: 1) diabetes mellitus, 2) isquemias del corazón, 3) enfermedades hipertensivas y 4) diversas formas de hiperalimentación


20/12/2016 05:57  Mario Luis Fuentes / México Social

Los resultados de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición de Medio Camino 2016 (Ensanut MC 2016) confirman que México vive una epidemia de obesidad y una de sobrepeso, las cuales se han convertido en los principales factores detonantes de la epidemia de diabetes, así como de las enfermedades hipertensivas asociadas a tales factores.

En ese sentido, la lectura dada por varios medios de comunicación a los resultados de la encuesta, destacando que “se redujo la prevalencia entre niños”, es sólo parcialmente cierta, pues esto ocurrió (de manera estadísticamente significativa) únicamente para niños hombres, y nada más para el caso del sobrepeso, no para la obesidad, y esto estrictamente para el grupo de 5 a 11 años de edad.

Para el resto de los grupos etarios los datos del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) muestran que la mayoría de las variaciones encontradas no son estadísticamente significativas y que, en general, puede hablarse de que entre los cuatro años que van de 2012 a 2016, las condiciones de obesidad y sobrepeso se han mantenido prácticamente sin cambio.

Frente a lo anterior, lo que sí incrementó fue el consumo de alimentos que tienen un impacto negativo en la salud de niñas y niños de 5 a 11 años. En efecto, el INSP consigna: “Se observó un elevado consumo de alimentos cuyo consumo cotidiano aumenta los riesgos de obesidad o enfermedades crónicas (grupos de alimentos no recomendables para consumo cotidiano): 81.5% consumen regularmente bebidas azucaradas no lácteas, 61.9% botanas, dulces y postres y 53.4% cereales dulces”.

Los riesgos en la adolescencia y la edad adulta

El INSP informa a través de la Ensanut MC 2016 que, al igual que entre la población de niñas y niños en edad escolar, entre la población adolescente (12 a 18 años) únicamente 26.9% consume regularmente verduras, sólo 63.1% consume regularmente leguminosas, mientras que el porcentaje de quienes consumen regularmente frutas es de 39.2%. En contraste con lo anterior, señala el INSP: “Se observó una elevada proporción de consumidores de grupos de alimentos no recomendables para consumo cotidiano: 83.9% consumen regularmente bebidas azucaradas no lácteas, 59.4% botanas, dulces y postres y 50.3% cereales dulces”.

Entre la población adulta la problemática es la misma: bajo consumo de verduras, frutas y legumbres, y un alto consumo de alimentos y bebidas, los cuales son factores detonantes y causantes de obesidad y sobrepeso. Los resultados de la Ensanut MC 2016 son, para la población mayor de 19 años: “Se observó una elevada proporción de consumidores de algunos grupos de alimentos no recomendables para consumo cotidiano: 85.3% consumen regularmente bebidas azucaradas no lácteas, 38% botanas, dulces y postres y 45.6% cereales dulces”.

La diabetes, el mal del siglo

Una de las peores consecuencias de todo lo anterior se expresa en el elevado número de personas diagnosticadas con diabetes mellitus, pues, según los datos de la Encuesta, 6.46 millones de personas padecen esta enfermedad. Para dimensionar este dato habría que considerar que, según el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos de Costa Rica, a mediados de 2016 ese país tenía una población total de 4.68 millones de habitantes, lo que significa que es mayor la cantidad de personas diagnosticadas con diabetes en México que el total de la población en Costa Rica.

La hipertensión, el otro asesino silencioso

Otro dato que llama poderosamente la atención en la Ensanut MC 2016 es la elevada prevalencia de hipertensión arterial, de 25.5%, total respecto del que se estima que 40% desconoce tener esta enfermedad.

En números absolutos, los datos reportados por la Encuesta indican que hay en el país 10.39 millones de personas que ya enfrentan este padecimiento. Para dimensionar esta cifra, habría que considerar que sería equivalente a la suma total de los habitantes de Costa Rica más los de El Salvador.

Les sube el colesterol

Asociado a estos padecimientos, se encuentra el hecho de que hay también una muy alta prevalencia de hipercolesterolemia, pues 44.5% de la población mayor de 20 años ha sido diagnosticado al menos en una ocasión con colesterol elevado. En números absolutos, este dato implica una suma de 8.42 millones de personas con esta problemática.

Definitivamente, un problema de peso

Hay un importante número de causas de mortalidad que encuentran entre sus factores causales la obesidad, y cuatro de ellas tienen una asociación directa: 1) diabetes mellitus, 2) las enfermedades hipertensivas, 3) las enfermedades isquémicas del corazón y 4) obesidad y otros tipos de hiperalimentación.

Al respecto, las estadísticas de mortalidad del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) indican que entre los años 2006 y 2015 han fallecido 1,716,985 personas por las causas indicadas; en primer lugar, se encuentra la diabetes mellitus, con 823 mil 100 defunciones; en segundo lugar, las isquemias del corazón con 699 mil 064 casos; en tercer sitio, las enfermedades hipertensivas, con 182 mil 856 casos; mientras que por obesidad han fallecido 11 mil 965 personas. En conjunto, estos cuatro padecimientos provocan 20 defunciones por hora en el país.