domingo, 28 de diciembre de 2025

Verbenas navideñas colapsan el Centro Histórico y desplazan al comercio formal

Vendedores ambulantes aprovecha la verbena navideña en el Zócalo Capitalino para vender comida hasta artículos navideños. / Foto: Andrea Murcia Monsivais / Cuartoscuro

La saturación del espacio público, la venta irregular de calles y la falta de beneficios sociales evidencian un modelo que castiga a la formalidad y favorece la corrupción

Metropoli sábado, 27 de diciembre de 2025

Aurelio Sánchez

Las llamadas verbenas navideñas instaladas en el Centro Histórico de la Ciudad de México han rebasado cualquier límite de orden y legalidad. En zonas como la Alameda Central, Eje 1 Norte, Circunvalación Madero, 16 de Septiembre, Eje Central y gran parte del corredor oriente-norte del primer cuadro de la ciudad, no queda un solo metro libre de banqueta.

En un recorrido de La Prensa se pudo observar la ocupación desmedida del espacio público se ha convertido en un agravio directo para las pequeñas empresas formales y los emprendedores que operan dentro de la ley, así como para los vendedores de banqueta que sobreviven en condiciones precarias.

Mientras tanto, el mercado de menudeo se encuentra inundado de productos de origen chino, repetidos una y otra vez en cada puesto, con márgenes de ganancia mínimos y sin generar desarrollo económico real.

Lejos de existir un retorno social para el resto de la ciudadanía, el saldo es negativo. No hay contraprestación alguna, más allá del daño a la salud pública que representan miles de puestos de comida y bebidas de dudosa higiene, en abierta contradicción con la política de cuidado a la salud que presume el Gobierno de la República.

La única ganancia real es para quienes controlan y comercializan el espacio público. De acuerdo con testimonios, existen lugares que se rentan por temporada entre 10 y 15 mil pesos, mientras que los cobros diarios por puesto oscilan entre 100 y 500 pesos.

La pregunta es inevitable: ¿quién cobra? La respuesta es conocida desde hace décadas: líderes informales y redes de corrupción que han hecho de las calles un negocio privado.

Este escenario dista mucho de cualquier idea de transformación. Lo que se observa es la destrucción sistemática de la formalidad, la legalidad y el estado de derecho. Mientras se discuten reformas como la semana laboral de 40 horas o el aumento al salario mínimo, una parte significativa de la población permanece atrapada en esquemas de informalidad, explotación y falta de conciencia cívica.

El delito que se comete diariamente en el Centro Histórico contra el espacio público es alarmante. No se trata de un fenómeno nuevo, sino de una práctica que se arrastra desde hace al menos 40 años y que, pese a los discursos oficiales, sigue intacta.

No hay duda: esto no es transformación. Es la repetición de los mismos vicios de siempre.

Verbenas navideñas: ocupación del Centro Histórico y abandono de la legalidad - La Prensa | Noticias policiacas, locales, nacionales

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